DF Constitucional

Domingo Lovera (RD): “No es tarea de la Comisión Experta arreglar ni rehacer las normas aprobadas por el consejo, a menos que exista un acuerdo político transversal”

Sobre el trabajo de la Comisión Experta al inicio, el comisionado recapitula que “fuimos el primer eslabón de este proceso y, fuera de las bases, tuvimos una hoja en blanco sobre la cual dibujar nuestros acuerdos”.

Por: Claudia Rivas | Publicado: Miércoles 4 de octubre de 2023 a las 18:10 hrs.
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Asegura que pese a los profundos desacuerdos que reinan en el Consejo Constitucional, en el que participó desde su cargo de comisionado experto, se mantuvo una “cierta cordialidad” en la instancia. Sin embargo, el diagnóstico del militante de Revolución Democrática (RD) Domingo Lovera Parmo (46) sobre la conclusión del trabajo del consejo en esta etapa es elocuente: “No hay dudas que es una Constitución más de derecha que la de 1980 y, desde luego, desmonta los acuerdos políticos que se habían alcanzado en la Comisión Experta”, advierte.

Pero no sólo eso, sino que además reduce las expectativas que muchos sectores se han hecho respecto del trabajo de la Comisión Experta, que el 7 de octubre recibe el texto del consejo, asegurando que “pueden ser razonables en la medida que exista ese acuerdo entre las diferentes fuerzas políticas, pero sin ese acuerdo, esperar que la comisión vaya a hacer algo así como magia con lo que salga del consejo es muy difícil”. Y alerta sobre el hecho de que si la propuesta final no se aprueba con un amplio respaldo ciudadano, el tema constitucional seguirá abierto.

“A pesar de que celebro que los partidos políticos hoy día estén más involucrados en la suerte del proceso, me preocupa que sean involucramientos parcelados”.

- ¿Qué conclusión sacaría del trabajo del Consejo Constitucional y de las enmiendas introducidas al anteproyecto?

- En lo formal, el trabajo del consejo ha mantenido un buen tono, la voluntad, incluso en desacuerdos profundos, han sido buenos y eso permite que se mantenga una cierta cordialidad en la discrepancia. En lo sustantivo, diría que la propuesta que se está dibujando en el consejo -esto lo dicen algunos que han estado estudiando las enmiendas que se han venido aprobando, como el Centro de Estudios Públicos y otros- refleja las enmiendas que han presentado las derechas, que son las que tienen el control del proceso y han venido, más o menos, imponiendo su visión. Como está quedando el proyecto que salió del consejo, no hay dudas que es una Constitución más de derecha que la de 1980 y, desde luego, desmonta los acuerdos políticos que se habían alcanzado en la Comisión Experta.

- ¿Cuál es, entonces, su expectativa del trabajo que le va a corresponder a la Comisión Experta en esta etapa?

- Es un buen punto, fíjate que hay que distinguir lo que fue la primera etapa de la Comisión Experta de lo que va a ser esta nueva etapa. En la primera, partimos trabajando desde cero, fuimos el primer eslabón de este proceso y, fuera de las bases, tuvimos una hoja en blanco sobre la cual dibujar nuestros acuerdos. Una propuesta de Constitución que no dejaba a nadie afuera y que, más bien, habilitada discusiones políticas a futuro. Lo que va a pasar hoy es algo diferente, porque nos toca intervenir una vez que ya ha participado el Consejo Constitucional, que es el órgano de representación popular.

- ¿Qué implica eso?

- Que, a pesar de lo que se ha estado diciendo, es difícil pensar que la Comisión Experta pueda tomar y deshacer a su antojo lo aprobado por el Consejo Constitucional. No es tarea de la Comisión Experta arreglar ni rehacer las normas aprobadas por el consejo, a menos que exista un acuerdo político transversal que le permita a la comisión, a su turno, descansar en las voluntades de los partidos y que esto tenga luego una bajada razonable en el Consejo Constitucional. Pero, quiero ser súper claro, que la comisión vaya a tomar el proyecto del consejo y desarmarlo a su antojo, sin que existan esos respaldos políticos detrás, es muy difícil.

- Entonces, ¿hay un exceso de expectativas sobre el trabajo que la comisión debe realizar a partir del 7 de octubre?

- Efectivamente, son expectativas que pueden ser razonables en la medida que exista ese acuerdo entre las diferentes fuerzas políticas, pero sin ese acuerdo, esperar que la comisión vaya a hacer algo así como magia con lo que salga del consejo es muy difícil. Por eso, a pesar de que celebro que los partidos políticos hoy día estén más involucrados de lo que estaban hace dos o tres semanas atrás en la suerte del proceso; me preocupa que sean involucramientos parcelados, de repente con afanes individuales de algún partido, que quizás ni siquiera tiene un voto en el Consejo Constitucional, para luego transformar esos acuerdos en decisiones, porque impiden que exista un acuerdo más transversal que dé despacio a una conversación y a un diálogo mucho más compartido al interior, tanto de la comisión como luego en el consejo.

- ¿Cuándo habla de “algún” partido que luego no tiene votos para refrendar acuerdos se refiere a Amarillos o Demócratas?

- O puede ser al revés, los que tenemos votos, como por ejemplo Revolución Democrática, Convergencia Social y el mismo Partido Socialista, no hemos sido particularmente invitados a ninguna conversación. El otro día, mientras estábamos en plena sesión, había una reunión entre partidos políticos que se presentaba como un espacio de acuerdo. Bienvenidas esas conversaciones, pero mi única prevención a estas conversaciones es que son parceladas, individuales y fraccionadas; y respecto a dos o tres cuestiones… bueno, veo súper difícil que el acuerdo pueda ser más extendido que es lo que necesita este consejo.

El peligro del 51%

- Tal como lo plantea, no hay ninguna posibilidad de corregir aquellos puntos en que de todos los sectores sostienen que el consejo retrocedió respecto de la comisión.

- Bueno, ha retrocedido y yo esperaría que hubiese margen para hacer esas mejoras, pero mi prevención es que habiendo un órgano de elección popular, para la Comisión Experta es muy difícil deshacer lo que ese órgano ha decidido. Por eso pongo tanto énfasis en la necesidad de que el trabajo de la comisión y luego el consejo esté respaldado políticamente. Si fuera por ideas, pierda cuidado, que todas y todos tenemos varias ideas acerca de cómo, más allá de mejorar, tratar de hacer posible que lleguemos finalmente con una propuesta donde la ciudadanía se vea reflejada en su totalidad, no sólo un sector.

- Entonces, comparte las críticas al Partido Republicano.

- Yo he visto que la mayoría de las enmiendas que permiten sostener que esta es una propuesta de derecha han sido apoyadas por las dos derechas en el Consejo Constitucional. En eso no ha habido demasiada diferencia y diría que tampoco ha existido una real preocupación por recoger la visión de la centroizquierda e izquierda en esta propuesta. Piense usted que hubo momentos en el trabajo del consejo, en el que las enmiendas de las derechas se presentaban un minuto antes de que se iniciara la sesión de alguna comisión, se presentaban entre medio, de madrugada… Todo eso hizo imposible que se tratara de propuestas más compartidas y que fueran escritas a varias manos. Y ese es justamente el problema que tiene la propuesta del consejo, hay un sector que ha tomado el lápiz, exclusivamente, ha redactado las propuestas y las ha aprobado. Otro sector, en cambio, no ha tenido el lápiz ni siquiera para agregar algunas comas o puntos. Eso es lo que hace que sea una propuesta que representa solamente a un sector, por ahora.

- Usted ha dicho que, en cuanto a la forma, en el consejo ha habido un buen ambiente, pero los discursos han sido bastante duros y eso se dio particularmente en el debate del capítulo sobre derechos, entonces…

- Como vengo del mundo de la academia, estoy acostumbrado a ese tipo de debates y discusiones. En ese sentido digo que es parte de las reglas del juego tener desacuerdos muy profundos respecto a estas cuestiones. Creo que más preocupante que el tono, lo que es verdaderamente preocupante es el hecho de que un sector haya tomado el lápiz y no lo haya compartido para la elaboración de las propuestas Y eso es lo que hace esta propuesta, más allá de los tonos. Entonces, mi preocupación no es que la comisión no vaya a tener ideas o propuestas sobre cómo mejorar, cambiar o volver a representar a la mayor cantidad de personas, sino que necesita un respaldo político, porque el órgano que acaba de tomar las decisiones cuenta con representación popular; entonces, llegar y deshacer eso es algo que la comisión no puede hacer, a pesar de que tiene la atribución formal de hacerlo, políticamente es muy complejo que lo haga.

- ¿Diría que el ánimo del consejo ha permeado un poco en los comisionados expertos o no?, a propósito de la necesidad de acuerdos que usted destaca.

- Creo que en comisionados de la derecha hubo, al principio, una tentación –y la entiendo– de hacer efectiva las mayorías que estaban en el consejo. Ahora, nos toca retomar las conversaciones, nosotros mantenemos una relación, tanto a nivel personal como política, muy cordial en la Comisión Experta, y vamos a ver esta semana, cuando nos reunamos de vuelta, si podemos volver a tener las mismas conversaciones que tuvimos durante la primera etapa. Creo que todas las personas son capaces, como algunos desde la izquierda y la centroizquierda lo hicieron a propósito de la experiencia constituyente anterior, de aprender que había ciertas definiciones que no era conveniente incluir en una constitución. Bueno, también entiendo que en este espacio pueda haber la posibilidad de recapacitar sobre el hecho de que una propuesta escrita exclusivamente por un sector tiene poca perspectiva y más allá de ser aprobada o no en diciembre, ponerle fin a la cuestión constitucional en Chile.

- Pero la eventualidad de que sea rechazada es lo que podría mantener abierto el tema, ¿o no?

- El que sea rechazada, por cierto, pero también el que sea aprobada por un margen muy menor, en que termine siendo una Constitución que represente sólo a un sector. Me cuesta pensar que alguien quiera y crea, o tenga ese nivel de ingenuidad, de que esta es una propuesta que da lo mismo el perfil que tenga y que si se aprueba por 51% se pone fin al asunto constitucional en Chile.

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